Hablar de masturbación o autoerotismo todavía genera vergüenza en muchas personas. Sin embargo, gracias a la educación sexual integral y a la investigación científica, hoy sabemos que el autoerotismo no solo es una práctica natural, sino también una herramienta de cuidado, bienestar y derecho al placer.
¿Qué es la masturbación?
La masturbación es la estimulación voluntaria de los genitales u otras zonas erógenas con el fin de obtener placer sexual. Puede o no llevar al orgasmo, y no es un sustituto del sexo en pareja, sino una manera más de vivir y expresar la sexualidad.
Tal como explica Emily Nagosky, autora de Tal como eres, debemos mirar la masturbación con ojos de curiosidad, placer y autocuidado. Esta práctica, segura y saludable, favorece la conexión con el propio cuerpo, ayuda a reducir el estrés y mejora el estado de ánimo.
El autoerotismo y la salud sexual
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud sexual como un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad. En este sentido, el autoerotismo aporta beneficios significativos:
Autoconocimiento sexual
Explorarse permite reconocer cómo responde tu cuerpo, qué zonas despiertan excitación y qué fantasías generan deseo. Comprender tus respuestas eróticas no solo enriquece tu placer personal, sino que también mejora la comunicación y el disfrute en la vida sexual compartida.
Bienestar físico y emocional
Durante la masturbación se liberan endorfinas, dopamina y oxitocina, neurotransmisores que alivian el dolor, reducen el estrés y favorecen la relajación. Esto contribuye a mejorar la calidad del sueño y el equilibrio emocional.
Rompiendo mitos y estigmas
A lo largo de la historia, la masturbación ha estado rodeada de discursos moralizantes y mitos como:
“provoca infertilidad”
“reduce la energía”“afecta la salud mental”
Ninguna de estas creencias tiene respaldo científico. La educación sexual integral nos recuerda que no existen consecuencias negativas físicas o psicológicas cuando se practica de manera libre, responsable y sin culpa.
Una invitación a la libertad sexual
El autoerotismo es una práctica personal y única. Cada quien puede explorarse a su ritmo, sin juicios ni prisas. Lo más importante es que sea una experiencia consentida, placentera y libre de culpa. Cuando conoces tu cuerpo y lo escuchas, abres la puerta a una vida sexual más auténtica, saludable y libre de culpa.
Dely Saucedo
Sexóloga



